A petición de ASCBYC, diferentes espacios emblemáticos se iluminaron como símbolo de apoyo a las víctimas de acoso escolar y de compromiso con la prevención de esta forma de violencia. La iniciativa permitió visibilizar esta problemática a través de lugares tan representativos como la Universidad de Salamanca, la Puerta de Zamora y el Mural de la Violencia de Castellanos de Moriscos.
Esta acción simbólica quiso recordar que la lucha contra el bullying es una responsabilidad compartida y que toda la sociedad debe implicarse en la creación de entornos seguros para la infancia y la adolescencia. La iluminación de estos espacios se convirtió en un mensaje de esperanza, apoyo y concienciación para quienes sufren o han sufrido acoso escolar.




